Mi suerte no está perdida – Parte 2

Como les dije antes, esto no se acaba nunca. Justo cuando pensé que podía olvidarme de mis problemas y ser feliz con la idea de vivir con mi nueva HF, todo se vuelve a derrumbar.

El día de la entrevista de salida, mi Host Mom había dicho que iban a necesitar de mi trabajo durante las dos semanas de transición. Así que el lunes me levanté lista para empezar una nueva semana, la última con las niñas y la última en esa casa. Aunque sí quería que se acabe lo más rápido posible, la semana anterior había sido mejor de lo que esperaba y no fue tan mala. Así que en mi mente me repetía “solo 5 días más, no puede ser tan malo”.

portada_demi_lovato_stay_strong_by_demilovatics-d5u805c

Bajé las escaleras y como siempre me dirigí a la cocina para saber si las chicas ya habían desayunado y si sus lunch boxes ya estaban listas. Mi Host Mom me dijo que si a las dos cosas, y antes de que diera media vuelta para irme me pregunto si tenía noticias de esta nueva familia. Yo le dije que estaba casi segura de que me iría con ellos, pero que todavía estaba esperando a que me confirmaran.

Inmediatamente la cara de mi HM cambio de una semi-sonrisa (la cara con la que me había estado mirando desde mi decisión de Rematch), y se puso muy muy seria, casi enojada.  Sigue leyendo

Anuncios

WARNING! Tough decision ahead.

change

Hacía rato que tenía que escribir de este tema, pero con todo lo que pasa cada día y mis cambios de humor, siempre terminaba borrando todo y volviendo a empezar. A veces estaba triste y angustiada, y no podía seguir escribiendo porque me ponía a llorar. Otras veces estaba enojadísima, y dejaba de escribir por la bronca que me daba la situación. Y cuando estaba contenta, lo último en lo que pensaba era en esta entrada, porque quería primero llamar a mis amigas y a mi mama para contarle las buenas noticias. Si, estas semanas definitivamente fueron de grandes altibajos.

Bueno, en donde me quede? Tengo mucho para actualizar! Si no me equivoco, en mi último post les conté que estaba nerviosísima porque iba a hablar con mis HP esa noche. Me acuerdo que hasta había escrito el discursito que iba a decir, para asegurarme de no hablar de más y usé las palabras más lindas y suaves que sabía para que no suene tan horrible. Sigue leyendo